La noción de "castigo" está hoy en día anclándose en la sociedad cuando nos referimos al pago de un delito o falta por un sujeto determinado.
Cuando alguien comete un delito, si este adquiere categoría moderada o grave, un juez le lleva a la cárcel donde "pagará" por el delito cometido los años que se le asignen. Luego, por buena conducta, cursos y talleres que realice el preso y asistencia a terapia, se le aplicará la reducción de condena.
La cárcel, está pensada para el cumplimiento de condena por la que se paga el delito y, que con suerte, el preso no "quiera" volver a cometer el delito por miedo a volver a pasar por la terrible experiencia de estar encerrado en una cárcel privado de libertad.
Pero, lamentablemente, son muy pocos los presos que escarmientan y no vuelven a delinquir por miedo a volver a la cárcel.
Unos, dentro de la cárcel, por sí mismos, se arrepienten del delito cometido y, por decisión propia cambian, no queriendo volver a cometer el mismo error. Estos casos también son muy pocos.
En la mayoría de los casos, y más frecuentemente en delitos graves, psicópatas, violadores, pedófilos etc, el paso por la cárcel no hace más que agravar su "enfermedad mental" y, en vez de servirle de escarmiento o ayudarle a darse cuenta de su error, perfeccionan su locura. Unos, inteligentemente, dan la vuelta a los psicólogos de la cárcel, hacen terapias y en realidad no rectifican su error. Saliendo de la cárcel una vez pagada la condena y volviendo a cometer el mismo delito u otro más grave.

Los delitos tienen su origen en errores de pensamiento que sólo la persona que lo sufre puede tomar cartas en el asunto y con su voluntad decidir cambiar y aplicar algún método válido para superar y corregir el error de pensamiento y emocional.
Tristemente, los psicólogos de hoy en día carecen de las Ciencias Iniciáticas en su conocimiento por lo que son incapaces de orientar a estos presos que cometen delitos graves, e incluso a cualquier otra persona que sufra de un trauma. Es una lástima, pues estos psicólogos y psiquiatras se quedan en su ciencia y no van más allá. No investigan las Ciencias Espirituales donde podrían encontrar remedio a todas sus carencias como orientadores para la salud mental y emocional. Y esto se ve reflejado en las cárceles. Donde los presos van a terapias y, salvo en casos leves, no se curan emocionalmente ni mentalmente. No llegando a la reinserción tan deseada.
El "pago de condena" es un paralelismo a la ley divina de la Reencarnación.
La Reencarnación, ley
de Causa-Efecto.Donde se cosecha lo que se siembra. Donde la próxima bajada o
vida de un ser dependerá de los pensamientos,sentimientos y actos
cometidos en su vida anterior."Pagará" los errores que
cometió en su próxima bajada o vida. Hasta ahí, la idea humana de la
cárcel es similar a la de la Reencarnación.
A Partir de ahí, a los humanos nos queda un caminito para conseguir aplicar aquí en la tierra la sabia ley de la Reencarnación.
La Reencarnación sirve para que el ser "aprenda" y "tome conciencia" por sí mismo. Aprendiendo a distinguir la Luz de la oscuridad y aprendiendo poco a poco y viviendo por sí mismo los escalones en ascensión que le llevarán a la expresión de su verdadero ser luminoso, de su super yo.
La ley de la reencarnación NO castiga, EDUCA. Está ideada para el entendimiento de la Ciencia Cósmica mental. Para la toma de Conciencia de la Evolución del Ser por sí mismo.
Las cárceles se han quedado en el "castigo". No sirviendo, como todos sabemos, para la reeducación y rectificación en la mayoría de los casos.
Las terapias que se dan en las cárceles, no sirven. Hay necesidad de una remodelación de los sistemas carcelarios y la necesidad de la creación de un nuevo modelo de Cárcel, donde los presos no sólo paguen la condena sino que, en casos de delitos graves que tiendan a recaer en el delito, los internos no salgan del centro hasta que se haya corregido el error mental y emocional que originó el acto delictivo.
Cárceles donde haya varios tipos de edificios con categorías específicas teniendo en cuenta el delito cometido a tratar. Donde no sólo se pague la condena, sino que se oriente a los internos para corregir el error mental y emocional.
Por ejemplo, en el caso de violadores, se internan en un mismo edificio donde se realice todo un plan de terapias intensivas adecuadas a ellos, adecuadas a corregir el error mental, trauma, que propició la violación. Donde no salieran del edificio hasta que se hubieran tratado y curado. Ahora sí, para ello, nuestros gobiernos, psicólogos y psiquiatras, deberían reconocer que sus terapias no son efectivas abriendo la puerta a Iniciados Espirituales que muy gustosos, trabajarían en conjunto con psicólogos y psiquiatras en unos nuevos modelos reeducativos de ser.
Así las cárceles se convertirían en "centros" donde el interno fuera orientado y se le ofreciera un método para su curación. El interno sabría que no saldrá de allí hasta que haya cumplido sus
años de condena y rectificado y corregido su error de pensamiento. Las terapias irían orientadas a ayudar al interno a darse cuenta de la importancia de su evolución interna. Ayudaríamos así al interno a pagar y corregir en esta vida el error de pensamiento, le ayudaríamos a que no volviera a cometer el delito y no acumular así, más Karma.
Si aquí en la tierra, ayudamos a los internos a corregir el error, no tendrá que pagarlo en la siguiente vida, acelerando así su evolución, haciéndola así, más liviana.
Así, los centros de "pago de condena" se parecerían un poco más a las Leyes Divinas, Pues la
Reencarnación Educa y provee al ser humano de todos los medios posibles para que corrija su error, facilitándole las cosas si el ser quiere aprender y evolucionar. La ley de la Reencarnación contempla que los delitos son sólo errores y como tales, se pueden corregir si el Ser quiere. Si el ser no quiere, la ley de causa – efecto, le traerá a ese ser, circunstancias y experiencias que irán haciéndole ver que tiene que cambiar.
Pues bien, esto mismo lo podemos hacer en los centros penitenciarios. Podemos enseñar a los internos las consecuencias de sus actos, las consecuencias de sus pensamientos. Pues en la ley divina, todo queda registrado y, respondiendo a la ley de afinidad, los pensamientos similares se atraen así que, en esta vida o en la otra, lo que hagas se te hará, lo que pienses, atraerás, lo que emitas ,recibirás.
"La Ley de la Reencarnación" confía en que el ser cuando sufre en si mismo una experiencia traumática ,"comprende" y "aprende" que no debe repetirla, pues experimenta en sí mismo lo que se sufre , no queriendo que otros sufran lo mismo.
Esto sería lo ideal pero, sucede que muchas veces, el ser que por ley Kármica sufre por ejemplo, una violación y, vuelve a cometer en esta vida otra violación, esto se acumulará y se le agravarán las condiciones para la próxima vida. .Sucederá así, hasta que este ser comprenda y tome conciencia por si mismo.
Siempre se ofrece ayuda espiritual visible, a través de maestros espirituales e invisibles a través de guías para que ese ser evolucione. Pues algo es sabido que, cuando un ser quiere evolucionar, la ayuda le es ofrecida: Cuando el alumno está preparado, aparece el Maestro.
Con una comprensión de las leyes Divinas por parte de los internos de las cárceles, estos comprenderían que no tienen sólo esta vida para cometer fechorías y que les da igual pues después de esta vida no hay nada, o hay infierno, que también pasan de esto. Comprenderían que todo queda registrado y son las condiciones de su propia vida las que se verán condicionadas por sus actos en la próxima vida. Y no sólo al nivel de los actos, sino a nivel de lo que piensen o sientan, pues todo tiene su efecto.
Se requiere de un gran trabajo en conjunto, uniéndonos médicos, educadores, psicólogos, psiquiatras...e Iniciados Espirituales. Todos unificando nuestros Conocimientos, perfeccionándolos y construyendo juntos un nuevo modelo de Centros para la reinserción social. Es posible, sólo hay que comenzar y, algunos Iniciados espirituales estamos preparados y dispuestos con entusiasmo a ello. Sólo hay que pedirlo.
El tema de la Reencarnación lo irémos ampliando poco a poco en sucesivos escritos, relacionándolo con temas y sucesos actuales facilitando así su mejos comprensión. Adaptando la explicación de esta ley Cósmica a los tiempos que corren. Todo desde un espíritu de perfeccionamiento y observación directa. Desde mi más profundo respeto hacia esta Ley Cósmica.
Con toda Luz
comenzámos esta aventura...